Bye bye Eastbourne!

Eastbourne Agosto

Queridas familias! Recordad que hoy, muy a mi pesar, os devuelvo a vuestras queridas hijas e hijos! Llegaremos al aeropuerto de Barcelona, Terminal 1, a las 22:00 con el vuelo BA 482. Si queréis revisar cómo va el vuelo podéis acceder haciendo clic aquí.

El jueves por la tarde nos fuimos toda la familia a cenar al pueblo y después nos fuimos al cine a ver ‘Space Jam 2’! Fue un momento muy especial ya que estuvimos solamente nuestras estudiantes, nuestra gran familia de pingüinos!

El viernes nos fuimos de excursión a un pueblecito pesquero de aquí al lado, Hastings; un pueblo precioso en el que el guía local Mark nos hizo una visita guiada de los mejores sitios. Por la tarde fuimos a dar un último pase por el centro de Eastbourne, donde aprovechamos para hacer ya las últimas compras.

Y por la tarde… ‘Talent Show’: concurso de talentos! La cosa empezó con nuestro querido amigo ruso Egor cantando, nuestros amigos palestinos bailando, otro ruso Ivan atreviéndose a hacer un monólogo en inglés, más bailes, más canciones e incluso una actuación de piano increíble. Tres monitores ingleses iban haciendo de jurado y puntuando todas las actuaciones, y hasta la actuación de piano las máximas puntuaciones habían sido de 8 puntos por juez, un total de 24 puntos. La actuación de piano fue algo asombroso, y dos jueces puntuaron con un 10 y una con un 9, consiguiendo pues 29 puntos, el máximo hasta el momento. Y por fin y como última actuación llegó nuestro gran momento, nuestro baile: el “Ulele”. Todo el grupo salimos a darlo todo, haciendo que se levantara todo el público y monitores y haciendo bailar a todo el mundo; lo dimos todo, chillamos desde el fondo del alma… Y ganamos! Nos puntuaron con tres 10, el máximo conseguido!

Después fuimos a la residencia, justo a tiempo de que llegaran las pizzas que habíamos encargado, así que cenamos todo el grupo en nuestra common room, toda nuestra familia. Y cuando terminamos de cenar, hicimos la actividad que había preparado: nos sentamos en el suelo en círculo, y en medio del círculo dejé cartulinas de distintos colores y rotuladores y bolígrafos; cada estudiante cogía una cartulina, le ponía su nombre en la portada y lo dejaba en el suelo; a continuación iba cogiendo las del resto de la familia para dedicársela y firmársela, y que cada persona se llevara un recuerdo de todo el grupo. A su vez, dejé rotuladores de unos colores determinados para que se dibujaran en la piel (llegan hechas un cuadro!): el color amarillo era para, a la persona a la que le dibujaras, decirle “gracias por…” y agradecerle cosas de estas dos semanas; el verde era “te quiero por…” y el rosa “lo siento por…”. Fue una actividad muy emotiva, muy emocionante y, personalmente, totalmente gratificante. Fue una de las mejores pruebas de la familia tan brillante que se ha formado durante estas dos semanas: una familia unida, inseparable y muy mágica.

Desgraciadamente, volvemos hoy… See you later!