Primeros días en Torbay

Torbay

Usualmente los summer camp empiezan de una manera tranquila y pausada, empezando con actividades enfocadas más en la adaptación que en la diversión, dejando los platos fuertes para el fin de semana. Pero eso no pasa en Torbay. Quién nos hubiera dicho que los primeros días estarían plagados de tan increíbles actividades, actividades que en otros sitios serían las excursiones principales, pero que aquí son simplemente parte del día a día de los alumnos. Y es que Torbay es un lugar privilegiado para que esto ocurra: una bahía impresionante, con playas rojizas que surgen y desparecen de las aguas del atlántico, con pequeños pueblos coloridos y tan cerca de grandes ciudades como de impresionantes parajes naturales. No son sólo palabras, sino hechos.

Ayer, tras las clases de la mañana, fuimos hasta el puerto de Paignton, el pueblo de la bahía donde todos nosotros vivimos, y cogimos un barco en dirección a Brixham, un pueblo pesquero que se alza precipitadamente sobre el mar. Allí disfrutamos de las vistas, paseando por las calles portuarias y probando el famoso Fish and Chips tradicional del lugar. Una jornada soleada y perfecta marcada por el mar y su influencia en la cultura inglesa.

Hoy, en cambio, nos alejamos del mar, pero ello no comportó una aventura menor. Fuimos a Dortmoor, un paraje natural único en la región del sudeste británico, con suaves colinas verdes y sinuosos senderos que nos conducían hasta cascadas y lagos. Por no hablar de los gigantes monolitos que se esparcían por las colinas, tan extraños a la geología del lugar que desprenden un halo de misticismo celta.

Como veis estamos viviendo una experiencia inolvidable que resulta cada día más sorprendente. Es una oportunidad única de conocer lo que se mantiene al margen del turismo de masas y que representa la esencia de la propia Inglaterra. ¿Acaso hay mejor forma de aprender inglés?