The final countdown

Griffith College

¡Hola hola hola! ¿Cómo estáis todos? ¿Bien? Seguro que sí. Nosotros tenemos una mala noticia que daros… ¡ES NUESTRA ÚLTIMA SEMANA Y NO NOS QUEREMOS IR! Que no, que no, ¡que nos quedamos unos días más en Dublín! Es que no os podéis llegar a imaginar lo bien que nos lo estamos pasando: es nuestra última semana, somos los veteranos del campamento, conocemos todos sus secretos y todos los trucos. ¡Es genial!

Pero bueno, para que mentir, en el fondo queremos volver para veros a todos las caras de nuevo y comer un poquito de paella, jamón o pa amb tomáquet… (esto es lo que más piden los chicos), pero nada, volemos un par de días y regresamos a Dublín. ¡Palabra!

Estos últimos días hemos vivido un montón de cosas, así que leed muy atentos que ahora os lo vamos a contar ¡empecemos!

¿Os acordáis que os contamos que íbamos de excursión pero no os dijimos donde? Ahora es el momento de develar el misterio: fuimos a tres museos en una tarde. Sí, sí, como lo leéis: ¡3 museos! La cuestión es que un par eran rápidos de ver y aprovechamos toda la tarde para aprender: empezamos con el museo de la Ciencia, seguido por el museo Natural (o Zoo muerto, ya que allí puedes ver de cerca todos los animales que existen disecados) y terminamos en la Galería de Arte. ¡Que tarde! Disfrutamos mucho pero nos guardamos energías para la noche, que era el día de la Neon Disco: nos pintamos la cara de colores chillones, nos decoramos las muñecas con pulseras brillantes y ¡bailamos!

El domingo volvió a ser un día triste. Después de una mañana despidiéndose de la ciudad, los tres chicos de tres semanas volvieron a Barcelona. El grupo se volvió a reducir y se nota mucho su ausencia. Los echaremos de menos pero muestra aventura en Dublín aún continua. ¡Y lo que nos queda por hacer! Porque ya os aviso, los chicos van a volver que se conocerán más Dublín que su ciudad. ¡Todos bien irlandeses!

Ayer, después de desayunar, cogimos nuestras mochilas y nos montamos en un bus, nuestro destino: Galway. El viaje fue largo pero aprovecharon para dormir, hablar, cantar,… y así fue como el viaje se hizo muuuucho más corto. Una vez ahí, Connor, nuestro guía de ese día, que además es de Galway, nos enseño su ciudad, contándonos datos curiosos sobre ella y los lugares de interés. Galway nos enamoró: es una ciudad con espíritu de pueblo. Y en su tiempo libre, aprovecharon para hacer compras, comer algún helado, descubrir los rincones de Galway e incluso, ¡tocar el océano Atlántico!.

Esta mañana hemos repetido la rutina de ayer, así que, después de desayunar, nos hemos ido rumbo, esta vez, muuuucho más cerca, Dublinia: un museo en la ciudad de Dublín donde hemos visto los cambios de que sufrido la ciudad des de la época Vikinga hasta la Medieval: hemos descubierto como vivían, sus tradiciones, su ropa, como era la ciudad… ¡El museo ha molado muchísimo y nos lo hemos pasado genial! ¡Incluso hemos aprendido como escribir nuestro nombre con runas vikingas!

Esta tarde los chicos están en clase, de nuevo hemos vuelto a cambiar el horario, una semana es de mañanas, la otra de tardes, pero esta semana viene llena de excursiones y aventuras. Tenemos que aprovechar al máximo ya que en nada nos vamos… Estas cuatro semanas nos ha

n pasado volando, literalmente.

Como siempre, os dejamos con algunas fotos de nuestras, ¡esperemos que os gusten!

Un beso y en nada, ¡nos leemos de nuevo!