Últimos días en Marino (Ireland)

Marino Institute of Education

Aunque sabíamos que nos quedaban pocos días los aprovechamos al máximo.

 

Martes llegó, y nos fuimos a visitar St. Patrick’s Cathedral (muy conocido porque aparte de llevar su fe católica a los irlandeses, gracias a él desaparecieron todas las serpientes del país, entre otras cosas). Recorrimos la Cathedral al mismo tiempo que íbamos leyendo las explicaciones del folleto que nos dieron al empezar la visita. Como podéis ver en la foto los chic@s escribieron un deseo para sus familiares que en algún momento de su vida sufrieron por la guerra.

Por la noche, nos pusieron a prueba con el Table Quiz y sus preguntas de conocimientos generales. Des de preguntas sobre banderas mundiales, canciones y sus cantantes, conocimientos sobre Ireland, adivinanzas, entre otras. Nuestro equipo quedó en segunda posición solo a un punto de los primeros. ¡Qué cracks!

 

Durante el miércoles, después de tantas sesiones de deporte nuestros chic@s son todos unos profesionales. Principalmente de los deportes nacionales irlandeses como el Gaelic Football y el Rugby.

 

Por la noche vino un ilusionista y humorista que nos enseñó sus destrezas con sus trucos y Federic fue uno de sus ayudantes en uno de sus trucos. Entre risas, chistes y desconcierto por la gran capacidad del mago pasamos una noche muy entretenida.

 

El jueves fue muy esperado porque después de las clases nos esperaba una aventura vikinga ¡Viking Splash! Disfrazados de vikingos nos fuimos a recorrer las calles de la ciudad de Dublín y uno de sus lagos, sí sí lago. Con el mismo vehículo primero con ruedas y después como barco descubrimos un poco más de esta increíble ciudad. Por ejemplo: donde el grupo de U2 tiene sus estudios y graban sus famosas canciones y álbumes, los grandes edificios de Facebook o Google, entre otros.

Por la noche un poco de cultura irlandesa con sus canciones típicas como Molly Malone y baile irlandés. Dos bailarines profesionales hicieron una demostración del típico baile irlandés entre aplausos y mucho ritmo. Después los alumnos que quisieron pudieron aprender algunos pasos de baile.

Aunque sabíamos que el viernes estaría marcado por las despedidas, este viernes fue aún más especial porque éramos nosotros los que nos íbamos. Despedida con los compañeros de clase, despedida en la actividad de tarde con juegos exclusivos para los alumnos que se iban durante el fin de semana y por la noche despedida con mucho ritmo ¡Party time!

 

Después de un mes fuera de casa, estamos todos de acuerdo: ha sido una pasada de programa con muchas aventuras, excursiones, actividades, deportes, y sobre todo con muchas amistades nuevas que nos llevaremos con nosotros para siempre.

¡Adiós Marino, Adiós Dublín, Adiós Irlanda!